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  • Leo Corry

Un enigma político llamado Shimon Peres

La enorme fama internacional que rodeó la figura de Shimon Peres en sus últimos años contrasta dramáticamente con el desprecio con el que se le trató a lo largo de su vida política en Israel.




Shimon Peres falleció el 28 de septiembre de 2016 en el hospital Sheba de Rama Gan. Su muerte tranquila y de muy corta agonía contrasta enormemente con lo que fue su agitada vida en la esfera pública, plena de logros de gran envergadura, incidentes desagradables de todo tipo, y sucios pleitos políticos del más bajo nivel. Su muerte fue publicamente lamentada por artistas y celebridades, y a sus funerales asistieron los más destacados líderes políticos de todo el planeta. La fama y el aprecio universal que acompañaron sus útlimos años contrastan diametralmente con los ataques y humillaciones que experimentó en su larga vida política en Israel. En este post les presento un texto que escribí algunos días después de su entierro, en el que trato de poner en claro estos contrastes que representan lo enigmático de su personalidad.


Peres concibió una nueva visión para un futuro de paz en el Medio Oriente, y supo poner en marcha varios procesos destinados a hacer que esta visión se materialize. Sin embargo, los mayores obstáculos que a fin de cuentas llevaron a su fracaso se originaron en procesos mucho más profundos y duraderos, que el mismo Peres inició en los años 70.


Shimom Peres se merece sin duda la admiración que se ha expresado por él en todo el mundo al fallecer con 93 años de edad. Dudo, sin embargo, que muchos de sus admiradores sepan explicar adecuadamente la razón de esta admiración. En su larga vida pública Peres tuvo muchos logros. Cuáles fueron exactamente? En tantos años también cometió, como es natural, errores políticos y hechos criticables. Cuáles fueron?Algunos de sus hechos han tenido consecuencias históricas que pueden verse como positivas o negativas, dependiendo de la perspectiva política con que se miren. En todos los discursos que se escucharon desde el día en que tuvo su AVC y hasta su entierro, muchos de esos ni se mencionaron, y no por casualidad. Vale la pena mencionarlos ahora.


Empecemos por uno de los más dramáticos pero ya totalmente olvidado. En los años 90 Peres concibió una nueva visión para un futuro de paz en el Medio Oriente, y supo poner en marcha varios procesos destinados a hacer que esta visión se materialize. Sin embargo, los mayores obstáculos que a fin de cuentas llevaron al fracaso de esta visión se originaron en procesos mucho más profundos y duraderos, que el mismo Peres inició en los años 70. En efecto, como ministro de la defensa, Peres permitió en 1975 que los miembros del grupo de derecha mesiánica Gush Emunim crearan el asentamiento Elón Moré en los territorios conquistados. Esto significó el inicio del proceso infrenable que se tradujo en los más de 700 mil judíos que viven hoy dispersos a lo largo y ancho de los territorios, creando intencionalmente un obstáculo insalvable para cualquier acuerdo de paz futuro con los palestinos que lleve a alguna forma de estado palestino.


Los hechos no los duda nadie. Claro, hay quienes creen que eso es una bendición que nos ayudará a conservar todo el territorio entre el mar y el río Jordan por la eternidad, pero esos no se tomarían la molestia de agradecer a Peres por sus logros políticos, ciertamente no en esto días. Ellos siguen haciendo todo esfuerzo posible para seguir desarrollando los asentamientos, confiscando descaradamente tierras privadas que pertenecen legalmente a familias palestinas y haciendo un infireno de la vida de los locales. Hay otros aquí en Israel, y yo me cuento entre ellos, que creen que el acto de Peres en 1975 posibilitó la gran tragedia de este país (no la única). Peres dio el primer paso, y lo realmente trágico es que no lo hizo con una gran visión o un plan claramente concebido, sino que lo hizo tan sólo para llevarle la contraria a Rabin que en aquellos días era primer ministro y se oponía totalmente a la creación de asentamientos en los territorios. Rabin sabía que eso es opuesto a la ley internacional y que traería graves consecuencias internas a todos los niveles. Pero para Peres en aquella época lo importante era llevarle la contraria a Rabin, antes que cualquier otra cosa. No en balde Rabin lo describió en su libro con las palabras que se quedarían asociadas por años con la imagen pública de Peres: “el incansable conspirador”.


A lo largo de los años, y hasta 1993 (ya llegaremos a esa fecha), Peres siguió realizando cargos de liderazgo con su típica actitud enérgica. Sin embrago siempre fue el típico “petty politician”, involucrado en pequeñas intrigas y tejemanejes de orgullo y forcejeos político. Además, a pesar de las muchas cosas de tremenda importancia que hizo a favor del desarrollo económico y de la seguridad del país a nivel de infraestrutura (como el reactor nuclear de Dimona) y a nivel diplomático, como Peres nunca sirvió en el ejército como soldado en uniforme o en el campo de batalla, a lo largo de los años siempre habría quien se refiriera a ésto para hacerlo aparecer en inferioridad al lado de los grandes y admirados generales como Dayán, Rabin o Sharon.


Y por sobre todo, Peres siempre fue el gran looser político del país. Peres nunca ganó una elección, excepto cuando fue electo presidente en 2007. Inclusive en 2001, cuando decidió dejar la política para postularse a la presidencia (que es Israel un cargo representativo, no político y se elige en votación secreta en la Knesset) todos daban por seguro que sería electo después de incontables derrotas anteriores en su deseo de ser primer ministro. Pero a la hora de la verdad, varios miembros de la Knesset ue le prometieron apoyo, pero que le gurdaban rencores acumulados por muchos años, le mintieron y le hicieron una emboscada política humillante, y le dieron la victoria a Moshe Katzav. Katzav fue siempre un activista político de tercera categoría, y su elección no se podía calificar de una gran gloria para el país, para empezar. Pero la verguenza se tornó en desgracia algunos años después, al ser eventualmente condenado por violar a una de sus asistentes y por acosar sexualmente a varias de sus secretarias con agravantes. (Recuerden: tenemos en este momento un expresidente en cárcel por crímenes sexuales y un ex-primer ministro en cárcel por corrupción). En cierto modo, la knesset eligió a Peres como presidente en 2007 sólo para expiar la culpa por el gran error de 6 años antes. Si Katzav hubiera terminado su cadencia sin problemas, es posible que Peres tampoco hubiera sido electo en 2007.


Shimon Peres nunca se acercó a nada que se pareciera a corrupción personal. Tampoco llevaba una vida de excesos y privilegios del tipo de la pareja imperial Bibi y Sara. Peres ocupó muchos cargos de influencia en los cuales realizó proyectos de gran importancia para el estado y para la sociedad en Israel. Sin embargo, el pueblo nunca lo apoyó en su deseo de ser primer ministro, y las campañas electorales del Likud se centraron repetidamente en humillarlo, presentarlo como mentiroso, y como peligroso para el futuro de país. Durante muchos años circulaba el rumor (absurdo) de que la madre de Peres era árabe (o sea, en los códio que reinan entre la poblcaión judía de este país, que no se puede confiar en él). En la campaña electoral de 1981, en un mitin en Petah Tikvah fue recibido con una lluvia de tomates podridos.


Lo más cerca que estuvo de ganar unas elecciones fue en 1984. El candidato del Likud era Yitzhak Shamir, altamente impopular por la grave situación económica del país y la complicación del ejército en el Líbano. El grupo de partidos conducido por Peres, Maaraj, recibió 44 mandatos frente a 41 del Likud, pero Peres no pudo formar gobierno solo, y debió crear un gobierno de unidad nacional con rotación en el cargo de primer ministro, frente a Shamir. Peres fue entonces primer ministro tan sólo entre 1984 y 1986. Sin embargo, en esos dos años tuvo dos logros de una envergadura que pocos se le han acercado y pocos se lo recuerdan. El primero fue en la época de hiperinflación que llegaba a 600%. Peres logró, a fuerza de sus habilidades personales y sus amplios contactos, un acuerdo entre los empresarios, sindicatos y gobierno, que llevó a un proceso que la redujo efectivamente en menos de tres meses a 10% y salvó a Israel de una debacle económica total e inminente. Ningún otro político israelí, y tal vez en el mundo, puede jactarse de un triunfo así (pero quién lo recuerda hoy en día?). Segundo, Peres efectuó una retirada masiva del ejército israelí de tierra libanesa, después que Begin, bajo la influencia nefasta de Sharon, nos metió en esa aventura militar desafortunada en la que murieron más de 600 soldados israelíes en 4 años (a los civiles libaneses ni se los contó). Begin mismo renunció con impotencia política, con su corazón hecho pedazos por la situación insostenible y se retiró a su casa hasta que eventualmente murió triste y en total aislamineto. El que sacó las castañas del fuego fue Peres con la retirada de 1986 que puso fin a esa farsa que nos costó tan caro (la retirada no fue total, habría que esperar otros 17 años para que Barak lleve a un retiro total después de otros cientos de soldados israelíes muertos y tal vez miles de civiles libaneses).


Y a pesar de eso, Peres siempre fue un político amargamente despreciado por su partido (con Rabin a la cabeza), así como por sus enemigos políticos e ideológicos, y en realidad por la gran mayoría del pueblo a lo largo de los años que siempre vieron en él una especie de traidor. Sólo cuando fue electo presidente se convirtió en el “elderly stateman” y se ganó, por fin, el cariño y el reconocimiento de grandes partes del pueblo (pero nunca de todos). Y en realidad, la única razón por la cual le salió su fama mundial, y la razón por la cual vinieron a Israel en sus cumpleaños y en su funeral tantos lideres políticos mundiales (y hasta Barbara Streisand le cantó) fue ésta: los acuerdos de Oslo en 1993. A uno le pueden gustar o no gustar. No se trata de eso. Se trata de que nada de lo que Peres hizo o no hizo es importante para esos líderes mundiales y artistas como lo fue Oslo y lo que representó, y es posible que ni sepan nada más sobre Peres y sobre su biografía política. Para ellos Peres es Oslo y Oslo es Peres, y de ahí la admiración y el respeto mundial. Eso es todo el cuento y no hay más.


Y esa es precisamente la misma razón por la cual la derecha ideológica israelí, especialmente los mitnjalim, y la cabeza de ellos el mismísimo Bibi (por conveniencia, no por ideología, ya que la única ideología que tiene es pegarse a toda costa a la silla de primer ministro), lo tildaron en aquel entonces de traidor y hasta exigieron que se le traiga a juicio (de verdad) y se le condene por lo que ellos llamaron y siguen llamando “los crímenes de Oslo”. Para ellos es un crimen condenable que en una democracia, un político lleve a cabo planes que a su entendimiento sean benificiosos y necesarios para el país, a menos que sea lo que ellos dictaminen (bueno, a Rabin lo mataron cobardemente por la espalda a balazos por la misma razón, después de una intensa campaña de odio dirigida por Bibi, por una parte, y por los rabinos extremistas y fundamentalistas de los mitnajalim por la otra parte). Siguiendo el asesinato de Rabin en noviembre de 1995, Peres fue nombrado primer ministro de manera interina, hasta las elecciones que se fijaron para mayo de 1996 (es decir, no fue electo, sino aprobado en la knesset por la coalición que se había formado en base a la victoria de Rabin en 1992). Esos fueron los días de la popularidad más alta de Peres en Israel, pero eso no duró mucho por varias razones externas, y a consecuencia de una campaña electoral totalmente viciosa a manos de Bibi y su consultor estrátegico Arthur Finkelstein que presentaban a Peres como el traidor que dividiría a Jerusalem para entregársela al enemigo. Peres perdió las elecciones humillantemente ante Bibi. Ese día se consideró por los que apoyaban el proceso de Oslo come el último clavo en el féretro de Rabin.


Más allá del significado personal y familiar, a nivel de la nación, el significado de la muerte de Peres es tremendo, pero no en el sentido en que gran parte de la prensa local lo ha presentado. Lo que se trata es del entierro simbólico, con 15 años de retraso, de un Israel que no existe más y no existirá más nunca, con todo lo bueno y todo lo malo que tenía. Y en particular, es el entierro de la idea de que puede llegarse a un acuerdo pacífico con nuestros vecinos, pero sólo si se paga un precio político y nacional muy alto, pero que vale evidentemente la pena. Eso se enterró el viernes en Jerusalén bien en el fondo de la tierra junto con el féretro de Peres. Ahora pasamos definitivamente a la Israel que va en la dirección fundamentalista, intolerante y altamente desdeñosa de la democracia y de los valores liberales tales como la educación y las artes como valor primordial, libertad de prensa y opinión, y la independencia del poder judicial.


Lo realmente triste del asunto es la manera en que algunos políticos, y Bibi a la cabeza, han usado esta oportunidad para borrar de un sólo golpe el legado verdadero de Peres: los acuerdos de Oslo y toda la visión política que venía junto con ellos. El cuerpo de Peres no se había todavía enfríado cuando ya empezaron Bibi y sus cohortes a reescribir la historia y a borrar el recuerdo de los acuerdos de Oslo y el poco de esperanza que trajeron para un futuro de paz en el medio oriente, basado (entre otras) en el reconocimiento básico de los derechos mínimos de los palestinos y de un precio que deberíamos pagar por la paz. Nadie quiere pagar ese precio, tal vez por la suposición de que nosotros siempre seremos más fuertes o, más probablemente, que dios nos protegerá siempre porque después de todo somos el pueblo elegido. Hmm …


La muerte de Peres y las reacciones que han seguido son muy significativos y en realidad bastante tristes en lo que corresponde al futuro del país, y no sólo por el plano personal y familiar que es obvio. Peres murió a la edad de 93 años. Sin embargo, yo conozco a muchos que estarían dispuestos hoy mismo a firmar un contrato por una muerte así: en plenas capacidades mentales y casi de un día para otro con mínimo sufrimiento para él y para su familia. Y en la cima de su fama, después de una carrera en la que sobrellevó por decenas de años humillaciones políticas de todo tipo.

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Foto credit: World Economic Forum, Cologny, Germany (2005). License: Creative Commons Attribution-Share Alike 2.0 . Reproduced (cropped) from Wikipedia.

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ISRAEL VISTA DESDE ADENTRO